—Parece que señorita Valdés conoce muy bien a su prometido.
¿Conocerlo muy bien?
Recordando aquellos tres años miserables de su vida pasada, Sofía podía decir que había llegado al extremo de arrastrarse por Alejandro.
Si Alejandro le dirigía una mirada, ella pensaba que al fin tenía una mejor opinión de ella.
Si Alejandro le decía una sola frase, ella creía que por fin había logrado derretir su frío corazón.
Desde conseguir patrocinadores para su empresa hasta cuidar a su abuela y prepararle sop