—Pues… tuvo un pequeño altercado con unas compañeras, se lastimó la mano y por eso la llevaron al hospital…
La voz del rector sonaba evasiva. Luego, tanteando, agregó:
—Señor Rivera, tantas faltas tampoco son buenas. Al fin y al cabo, la escuela es para estudiar. ¿Usted no cree que sería mejor…?
Lo único que quería el rector era congraciarse con Alejandro.
Si él mismo había hecho pública la ruptura, estaba claro que Sofía lo había ofendido de alguna manera.
En ese círculo todos lo entendían, y u