—Entendido.
Mateo echó un vistazo a la notificación del banco en su celular y, sin perder un segundo, le mandó un mensaje a Sofía .
Mateo Ruiz: "Todo listo."
Al leerlo, los labios de Sofía se curvó levemente.
Esta vez, Luisa se iba a llevar una buena lección.
Ese mismo día, ya se había regado la voz por cortesía de llamadas indiscretas de la propia Luisa de que la familia Valdés había reservado el salón de eventos más grande del Hotel Real.
Cuando le tocó pagar, Luisa tenía cara de vinagre.
Pero