Las luces de cristal colgaban del techo como constelaciones cuidadosamente dispuestas, brillando con arrogancia sobre los trajes oscuros y los vestidos de alta costura. La élite de la mafia rusa estaba mezclada con los Grandes Empresarios que habían acudido a la esperada gala, rodeada de lujo, copas de champán y una sinfonía de conversaciones entre poderosos. Todo parecía seguir el curso habitual de esas reuniones, hasta que la puerta principal del salón se abrió de nuevo… y el aire pareció vol