Las luces del gran salón brillaban con una intensidad cálida, reflejándose en las copas de cristal y las superficies doradas de la decoración. El murmullo de conversaciones elegantes y risas contenidas llenaba el aire, mientras los empresarios más influyentes de Moscú se reunían aquella noche para la esperada Cena de Inversiones Internacionales. Todo era protocolo y lujo. Hasta que, repentinamente, el ambiente pareció detenerse.
Las puertas dobles se abrieron lentamente, y todos los presentes