Punto de Vista de Elena
Caminé de un lado a otro por la alfombra del dormitorio, dejando probablemente marcas en el suelo al repetir los mismos pasos. Dios mío, cuánto se tardaba Tomás.
Entonces llegaron los gritos desde abajo: Tomás gritándoles a sus propios padres, ordenándoles abandonar su casa. No pude resistir la tentación de acercarme a la puerta y entreabriría para escuchar mejor... Mercedes discutiendo, luchando por quedarse en la casa en lugar de marcharse con el Alfa Damián.
Me alejé r