—No, solo estoy de paso.
—Parece que estamos atrayendo novatos hoy —los ojos del camarero se dirigieron hacia mí, justo cuando me servía otro chupito. Los ojos del Alfa siguieron los suyos y también se fijaron en mí.
Estaba a punto de descubrir su carácter... si se aprovecharía de lo que él pensaba que era una joven ebria.
—¿Así que tú también estás de paso? —el Alfa intentó entablar conversación conmigo, pero el camarero lo interrumpió.
—Yo tendría cuidado con esa, Alfa, tiene genio.
—Puedo man