—Veo que aún siguen esparciendo mentiras. —chasqueó Mercedes.
—¿Por qué mentirían sobre esto? ¿Por qué mentiría Carla? —casi le escupí, con la ira hirviendo en mi interior.
—Es una mentirosa compulsiva, todo lo que dice es mentira.
—No... la conozco de toda la vida. No es así.
—No tengo tiempo para esto. —gruñó Tomás, volviendo hacia su escritorio.
—Tomás, es una simple pregunta, ¿La atacaste o no?
—Me dejé llevar por el vínculo de apareamiento.
—Te dejaste llevar por el vínculo de apareamiento.