Punto de Vista de Carla
La caminata resultó más larga de lo que imaginaba, aunque quizás solo fue la inquietud de saber quién aguardaba al final del sendero.
Cuando Héctor mencionó que traería guerreros, imaginé que serían a lo sumo unos cinco, pero veinte me pareció una exageración.
Héctor desconocía que Tomás me necesitaba con vida y a salvo, aunque para él "a salvo" significaba mantenerme encerrada dentro de la Manada del Desierto Ámbar.
—¿Estás segura de esto? —preguntó Héctor mientras camin