Punto de Vista de Tomás
No podía creer lo que veía: una traición completa. La muy traidora no solo se había ido directamente a la manada enemiga, sino que se había integrado completamente en ella, formando parte de ellos... y peor aún, de él.
Bastó ver la pequeña curva de su vientre cuando se giró de lado para confirmarlo: la maldita estaba embarazada, y sin duda alguna, de él.
Si pensaba que su embarazo me detendría, estaba equivocada. Al contrario, esto solo avivó mis deseos de derribarlos a a