Punto de Vista de Carla
Estuve en la oficina con Héctor, que hoy hablaba menos de lo normal. Lo noté pensativo y varias veces, al girar mi cara, lo sorprendí mirándome. Aunque se movía rápido para que no lo descubriera, pude sentir por el rabillo del ojo cómo me observaba. Me pregunté qué estaba pensando.
Él me juró que no me había entregado en ningún intercambio y le creí sin dudar. Nadie podría fingir la sinceridad que vi en sus ojos anoche.
Revisé mi correo personal en la oficina. Rara vez co