—Él sabía quién es Josi y que yo fui el entrenador del Alfa, pero no mencionó a la Beta Elena —me encogí de hombros al responder.
—Bueno... eso es bueno. Él no debe saber que Elena está aquí. Deberíamos irnos, antes de que las noticias lleguen a él —repitió con clara determinación.
—Creo que es lo mejor —concluyó Héctor, mientras acompañaba a Esteban fuera de la cabaña, dejando la puerta abierta a la noche oscura.
—¿Qué diablos fue eso? —Jorge resopló.
—No lo sé... pero voy a averiguarlo. —Javie