Punto de vista de Carla
—Actividad inusual no muy lejos de nuestras fronteras...
—Dilo de una vez, Orfeo. —La paciencia de Héctor se estaba agotando, al igual que la mía.
Que Héctor desconfiara de esa manada no era sin motivo.
—Mira tú mismo. —El Alfa Orfeo lanzó la carpeta de papel a Héctor, quien tuvo que soltarme para atraparla.
Tan pronto como sus brazos me soltaron, el joven alfa rodeó mi cintura con un brazo y estaba colocando sus labios sobre mi mano con el otro.
—Un placer, Luna... o ¿pr