TODAVÍA ERES MI MUJER

Lilianne puso las manos como escudo contra el pecho de Douglas, pero el brazo de él se cerró alrededor de su cintura y la pegó a su cuerpo con una fuerza dolorosa.

Sus dedos en la barbilla no la dejaban retroceder.

La boca de Douglas asaltaba la suya y buscaba entrar.

El beso era una mezcla de desesperación, rabia y oscura posesividad.

Pero aquella ya no era la Lilianne que se dejaba callar y seducir por unas cuantas migajas.

Abrió la boca, sí, pero para morderle el labio inferior con una fiere
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
💥Akyys💥será pecado pedir maratón... siento que vamos lentosssss
Escanea el código para leer en la APP