La noche estaba helada, cubierta por sombras, una jauría de lobos se movía con sigilo, cazando presas humanas. No se trataba de una cacería común: cada víctima era un sacrificio destinado a un antiguo ritual, un rito prohibido cuyo propósito era abrir el portal hacia el mundo de las hadas.
Andrei y Lukan encabezaban la matanza. Eran los lobos más temidos de la Ciudad Prohibida, Arkanthium, estos lobos habían surgido con la ambición de extender su dominio entre los humanos. Ambos compartían un