Capítulo 9. Parte 4
Diego:
Termino de cantar y me sonrío al darme cuenta lo mucho que me cuesta dejar el escenario, no obstante, sé que es turno de otra persona, además, es solo un pasatiempo que me ha servido para relajarme, sin contar que no pienso irme sin cantar por última vez.
Al llegar a la mesa, me doy cuenta de que Bernardo está raro, muy distinto a como lo dejé cuando subí a cantar, lo que me indica que, tal vez he desafinado y lo he avergonzado.
—¿Tan mal canté? —pregunto, fijándome que hay una botella d