Capítulo 43. Parte 2
Antonella:
La mirada de mi hermano me dice lo mucho que me ha extrañado, y no puedo evitar sonreír. Su presencia me reconforta, me recuerda que, pese a todo lo vivido, sigue siendo mi cable a tierra. Me acerco a él, y antes de poder decir palabra, me jala hacia su pecho, acurrucándome con fuerza. Me dejo envolver por su abrazo, ese refugio de siempre, hasta que estira la mano para saludar a Diego.
«¡Ay, si supiera dónde estuvo metida esa mano! Oh, falsa alarma, era la derecha. ¡Uf, de lo que se