Capítulo 43. Parte 3
Diego:
Dejo a Antonella en el departamento con Enzo y me dirijo al hospital. Trabajar un sábado siempre pesa, pero hacerlo sabiendo que ella está en mi vida… es otra historia. Aunque mi amor por la medicina me sostiene, a veces siento que la cabeza me va a estallar.
Saludo a la secretaria de mi padre y entro en su oficina. Él está hablando por teléfono, y me hace un gesto para que me siente. Obedezco, pero algo en su expresión me inquieta. Tiene el ceño fruncido, la mirada fija en el escritorio