Capítulo 42. Parte 5
Diego:
Suspiro tranquilo por el paso que estoy dando, y aunque sé que aún falta un largo camino por recorrer, el optimismo me invade. La relación que Antonella tiene con mi hijo es única, tanto que llego a compararla con Ambra, recordando su forma de ser con Marcus y lo poco complaciente que fue siempre.
Nos sentamos en una mesa mientras decidimos qué pedir para comer, sabiendo que, obviamente, Marcus querrá la cajita feliz.
—Voy por nuestro pedido —digo, levantándome de la mesa.
—Papá —escucho