Capítulo 42. Parte 3
Antonella:
Camino de prisa hacia el salón de clases, intentando sacar de mi mente unas cuantas cosas que vi y no debí. Me concentro en no tropezarme con las paredes hasta que llego al aula, donde mis niños seguramente ya me esperan. Doy dos toques en la puerta —aunque no debería, porque es mi propio salón— y entro directamente para sentarme tras mi pupitre.
—Maestra, la estábamos esperando —dice Marcus.
—Sí, Marcus, ya estoy aquí —respondo con dulzura, aunque todavía un poco avergonzada—. Bien,