Capítulo 28. Parte 1
Diego:
Después de una tarde maravillosa con Antonella, es tiempo de ir por mi hijo. Conduzco con precaución, como me lo pide An, hasta que llego a mi destino. No alcanzo a bajar del auto, y veo por la ventanilla a una mujer parecida a Roberta, que sonríe con cordialidad. Me bajo con cautela, y ella se acerca a abrazarme, como si me conociera de toda la vida. Luego dice que ya sabe de dónde Marcus sacó la belleza, lo que me hace sonreír. Me invita a entrar a su casa, y aunque estoy cansado, agra