Capítulo 22. Parte 6
Antonella:
—Aunque lamento la vida que te ha tocado, me alegro de que, gracias a esa experiencia, yo pueda estar en tu vida. De lo contrario, estarías feliz con Bruno y, seguramente, jamás nos hubiéramos conocido. Quiero ser el primero en muchas cosas, pero también el último.
«Ahora que escucho las palabras de este hombre perfecto, pienso que debo estar soñando. ¡Ay, no! Esto no puede ser un sueño. Dime, señor, que es real».
—Yo también me alegro —confieso, después de pellizcarme secretamente y