Capítulo 11. Parte 3
Antonella:
Cinnia se levanta de su asiento, y con los ojos aguados se acerca hasta donde estoy yo, y al recibir mi abrazo, se pone a llorar con mucho sentimiento, entre ellos rabia, dolor y decepción, y no la culpo, ese maldito de Pablo se mostraba de una forma muy especial con ella, y por la espalda, la apuñalaba una y otra vez.
—Pablo siempre me decía que yo era perfecta, que todo de mí le gustaba... ¿Lo puedes creer? —cuestiona—. Lo que más me molesta, es que no me hubiese dicho que lo nuest