Capitulo 28. Parte 3
Antonella:
Diego me avisa que está en nuestro lugar de siempre, esperándome. Tomo la canasta y la cámara fotográfica antes de salir a su encuentro. Marcus me saluda con la mano mientras camino hacia ellos.
Rápidamente, Diego baja del auto y me ayuda con la canasta, colocándola en la parte trasera. Luego, sin que Marcus lo note, me da un beso fugaz en los labios y abre la puerta del copiloto para que suba.
—¡Hola, Marcus! —saludo eufórica, porque así es como me siento.
—Hola, maestra —responde