El sol apenas despuntaba cuando Brooke abrió los ojos, sintiendo el peso cálido de un brazo masculino rodeando su cintura. El pecho desnudo de Aleksei descansaba contra su espalda, su respiración pausada rozándole la nuca. Durante un instante, pensó que todo era un sueño. Pero entonces, el recuerdo de la foto anónima, del rastreador en su móvil y del compromiso silencioso entre ellos la ancló a la realidad.
Se giró con cuidado, queriendo observar su rostro aún dormido. Había algo sereno en Alek