Entre la tentación y la trampa (3era. Parte)
El mismo día
Málaga
Camila
A veces, por más que duela, la sensatez debe imponerse. No es bueno permitir que el corazón siempre tome las riendas, porque, aunque parezca noble, es un guía traicionero. El corazón promete certezas, pero en realidad nos deja a la deriva de impulsos ciegos que terminan por arrastrarnos a lugares de los que después cuesta salir.
La verdad es que, si queremos mantenernos a salvo, debemos rebelarnos contra esa voz que late fuerte y confunde con ilusiones. No se trata de