Decisiones peligrosas (4ta. Parte)
La misma noche
Málaga
Camila
Horrible fue sentirme aplastada entre Mateo e Iván, pero lo que más me inquietaba era la familia: las miradas medidas, los celulares siempre a punto, el rumor de que la velada sería pública y que cualquier frase o gesto podía malinterpretarse. Entonces actué por instinto de supervivencia: sostenía la fachada, borraba cualquier rastro de duda sobre lo que había entre Iván y yo. Para todos debía continuar como mi tío, el hijo ilegítimo de mi abuelo Eduardo, no como mi