El aroma del ajo dorado me recuerda a mi madre. Siempre dice que una casa sin olor a comida era una casa sin alma. Había preparado más comida de la necesaria, lo sabía.
Milhojas de berenjena, tomate y mozzarella; una ensalada tibia de quinoa con vegetales asados; y pollo salteado con hierbas y un toque de limón. Era demasiado para dos personas, pero los nervios me ganaron durante todo el día después de hablar con Kamal. Cuando Alexander llegó pensé que tal vez estaba así porque se había enterad