El aire a mi alrededor se ha cargado de una electricidad que me eriza la piel. Siento mis músculos tensos, cada fibra de mi cuerpo en alerta máxima, como si estuviera a punto de enfrentarme a un depredador en la jungla, y en cierto modo, no estoy equivocada. La música de la celebración, antes un murmullo agradable, se ha desvanecido, quedando reducida a un zumbido distante en el fondo de mi mente.
Veo cómo se acerca lenta y deliberadamente.
Aprieto las manos con fuerza a los lados de mi vestido