El equipo de seguridad de Alexander le informó que tenían la ubicación de un posible lugar donde podría estar Aurora. Se cubrió el rostro con ambas manos, y dejó salir un suspiro de alivio.
—No pierdan el tiempo, díganme exactamente dónde es. Debo ir a buscarla inmediatamente —ordenó con impaciencia.
El jefe de seguridad le entregó el domicilio. Era un barrio sencillo, pero también podía llegar a ser conflictivo y peligroso, y lo horrorizaba pensar que Aurora pudiera estar pasando alguna situa