Aye coloca una mano en su pecho al sentir una horrible presión, sentía que estaba a punto de morir, si era así como se sentía morir. Siente su rostro mojado y sabe al instante que son lágrimas, lágrimas de angustia, de dolor, un dolor que tenía dentro de ella desde hace mucho tiempo, del cual no era consciente. Su padre había creído ciegamente en todo lo que le dijo a ella, pero nada de eso pasó y luego se tomó de hacer mecha en su madre, en su familia, en ella misma, al matar a su tío Lucas a