Capítulo 155

Mateo daba vueltas en la cama, no podía pegar un ojo y para nada estaba tranquilo. Cuando llegaron al Penthouse, todos se ducharon, cenaron, a pesar de ser de madrugada, y se fueron a descansar. Nadie había dicho mucho, ni siquiera el tío de Aye había soltado alguna de sus perlas; todos estaban extremadamente cansados, sin embargo, él seguía dando vueltas y sabía la razón de su inquietud. Aye estaba durmiendo en su habitación, mientras él ocupa una habitación de huéspedes. Suspirando se sienta
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