Capítulo 129

No sabía con que se iba a encontrar, pero de seguro no se esperaba esa imagen. Kansas recostada en esa camilla, con cables y sondas, su rostro desfigurado por completo; sus ojos hinchados, el derecho más que el izquierdo de un color entre violeta y verde, su labio cortado e hinchado como todo su rostro, su pecho, apenas subiendo y bajando; los brazos que yacen flácidos a un lado de ella, también estaban con hematomas y cortadas. Lágrimas comienzan a caer al verla tan vulnerable y lastimada, su
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