Luego de prácticamente amenazar a la recepcionista para que las atendieran y les diera información de a dónde se habían llevado a Kansas, se dirigieron hacía allí. Ven salir de la sala de cirugías al paramédico que había traído a la joven y Aye lo detiene con brusquedad.
— ¿Dónde está mi amiga? —preguntar.
—Acaba de entrar a cirugía —le responde—. No puedo darles detalles, deben hablar con el doctor que la está atendiendo. Lo siento —dicho eso se hace a un lado y pasa de las jóvenes.
Aye siente