Adhara se sentía completamente agotada y que de un momento a otro iba a colapsar.
Estiró su cuerpo y cada una de sus articulaciones crujieron ante sus movimientos, especialmente su espalda, la cuál se encontraba especialmente adolorida después de fregar pisos sin descansar.
Entre ir a visitar a Mattia al hospital, trabajar de día limpiando casas y limpiando en el bar todas las noches, su cuerpo estaba a punto de sucumbir ante la fatiga.
Ni siquiera su ropa holgada era capaz de cubrir la delgade