Miraba al techo con atención, cómo si este pudiera darle las respuestas que necesitaba.
Ya habían pasado cinco días desde que había despertado.
Cinco días en los que lo tenían yendo de un lugar a otro, haciéndole exámenes y preguntas de todo tipo, tratando de obtener respuestas, las cuáles intentaba evadir, no queriendo buscarse problemas innecesarios cuando se encontraba tan vulnerable y perdido.
Cualquiera podía venderlo a su hermano, no tomaría ese riesgo.
No sabía cómo estaban las cosas afu