- Creo que le interesas.- Rosario murmuró mientras fregaba copas.- Y deberías tener cuidado. Giorgia ya lo sospecha y te joderá más de lo que ya lo hace. Además, no deberías tomar a broma las advertencias de Fede.
- Cómo si yo buscara su atención.- Adhara murmuró molesta.
Eran apenas las cuatro de la tarde, aún demasiado temprano para abrir. En el lugar sólo se encontraban ellas dos, pues sus compañeras aún no llegaban, por lo que podían hablar libremente.
Apenas habían llegado, aprovechando la