La música sonaba de una forma tan escandalosa, que incluso las copas que se encontraban colocadas sobre la mesa de la barra, listas para ser servidas comenzaron a tintinear y moverse de su lugar.
Nunca había tenido problema alguno con aquel ambiente, pero ese día definitivamente no estaba de humor.
Desde que se había levantado por la mañana, las náuseas y mareos no la habían dejado en paz y eso aunado a la horrible jaqueca que la atosigaba, estaban convirtiendo su día en un suplicio.
Sacó dos p