Una vena protectora palpitó dentro del alfa por lo que llevó su mano a su mejilla y acarició la piel magullada haciendo que Ashary corriera el rostro hacia el otro lado por el dolor, sin embargo, pero debido a que estaba excitado por el celo del omega, Lyon no pudo enfocarse en cuidar más de él, y menos cuando el olor se hizo aún más fuerte. Lyon se estremeció y se lamió los labios seguidamente de sus colmillos.
Su mirada cayó sobre el cuello blanco y desprovisto que lo llamaba y no se negó. Se