Mientras tanto, en la mansión Bourth, una figura inesperada cruzó la entrada principal. La mujer, elegante y con una actitud despreocupada, fue recibida por Roque, quien no tardó en informar a Alicia Bourth sobre su presencia.
—Señora Alicia, hay alguien aquí preguntando por Amatista.
Alicia, sorprendida por la mención de su nuera, bajó rápidamente al salón principal. Al ver a la mujer que la esperaba, su rostro se transformó en una mezcla de sorpresa y reconocimiento. No dijo nada de inmediato