El cielo estaba cubierto de nubes oscuras, y la lluvia golpeaba con intensidad los ventanales del hotel en Costa Azul. Desde muy temprano, Enzo había planeado pasar todo el día junto a Amatista, pero el clima tenía otros planes. La tormenta que caía no solo anuló cualquier actividad al aire libre, sino que también envolvió el día en una atmósfera tranquila y melancólica.
Amatista despertó acurrucada contra Enzo, sintiendo el calor de su cuerpo mientras los primeros sonidos de la tormenta la invi