La habitación estaba silenciosa, solo interrumpida por el suave murmullo de la ciudad en la lejanía. Amatista se encontraba de pie frente a la ventana, la luz tenue de la luna iluminando su figura delgada. Había recuperado un poco de fuerzas, suficientes para levantarse, caminar por la habitación y observar el paisaje. Algo dentro de ella necesitaba reconectar con el mundo, sentir que aún podía moverse, respirar, existir más allá de las paredes de esa habitación. El peso de su debilidad aún est