ISABELLA
Apreté tanto la copa entre mis dedos que por un momento pensé que iba a romperla.
No podía apartar la mirada de Sarah. De la forma cómoda en que estaba parada frente a Damián. De la confianza con la que lo miraba. Del beso que acababa de darle demasiado cerca de la boca.
La rabia me subió tan rápido al pecho que apenas pensé antes de empezar a caminar hacia ellos.
No me importaba la prensa. No me importaban los invitados. No me importaba hacer un escándalo.
Si Sarah pensaba que iba a a