DAMIAN
España no me curó, tampoco me destruyó. La verdad era mucho más simple: España solo me dio un lugar diferente donde seguir rompiéndome. Los primeros días intenté convencerme de que aquello era exactamente lo que necesitaba. Estaba lejos de Montenegro Biotech, lejos de Villalobos Corporation, lejos de Sarah, lejos de Elena, lejos de Emir y, sobre todo, lejos de Isabella. Lejos de la mujer que amaba. Lejos de mi hermana. La sola contradicción era suficiente para volverme loco.
Por eso be