ELENA
No sé en qué momento pasé de tener claro lo que debía hacer a sentir que cada decisión era un paso hacia algo que no quería hacer
El sobre seguía en el asiento del copiloto, doblado con más fuerza de la necesaria, como si así pudiera contener lo que llevaba dentro. Apreté el volante con más fuerza de la necesaria y estacioné frente al edificio de Isabella.
Durante unos segundos no hice nada. Solo me quedé ahí, mirando la entrada, intentando convencerme de que aún estaba a tiempo de maneja