Mundo ficciónIniciar sesiónHEKTOR
Me desperté de un salto en el sofá a las tres de la mañana. Me tomó unos segundos recordar por qué estaba ahí y no en mi cama. En cuanto la imagen del beso con Greta cruzó mi mente, me puse de pie con una náusea que no tenía nada que ver con el alcohol.
—¿Rebe? —llamé en voz baja, esperando que ella hubiera regresado mientras yo dormía.







