Mundo ficciónIniciar sesiónREBECA
El sonido de los camiones de banquetes retirando las mesas vacías en el jardín era ruidoso y desesperante. Me puse de pie con dificultad, ignorando el dolor en las sienes. No había dormido. Tenía el rímel corrido y el vestido hecho una bola en el rincón más oscuro del armario.
—¡Rebeca! ¡Abre esta puerta ahora mismo! —la voz de mi padre retumbó en el pasillo, seguida de un golpe seco que hizo







