REBECA
—¡Silencio en el set! ¡Camaras listas! —gritó Alejandro Torres a través del megáfono, con la voz ronca por las semanas de filmación—. ¡Esta es la toma final de la película, señores! ¡Christian, entras por la izquierda! ¡Acción!
Héctor y yo estábamos de pie detrás de los monitores de dirección. Él me sostenía por la cintura con fuerza, mientras yo apretaba a Rogelio Jr. contra mi pecho. Mandarino observaba fijamente desde su transportadora abierta. En la pantalla, los actores recreaban nu