Mundo de ficçãoIniciar sessãoTeresa giró el rostro y ofreció el cuello, estremeciéndose por completo al notar la caricia de los colmillos de Markus, preparada para sentir cómo se hundían en su piel. Justo en ese momento, la puerta se abrió y un aroma conocido inundó la sala.
—Lo siento, no quería interrumpir —dijo Alexandra, algo sonrojada al darse cuenta de que había interrumpido un momento importante.Markus se incorporó rápidamente, su rostro retornó al estado normal y fijó su mirada en la mujer que






