81. ¡Es tu fin!
Donde hay luz, también hay oscuridad. Justo en el momento en que la princesa Franchesca iba a dar a luz, una nube negra de tormenta comenzó a cubrir la hermosa luna llena.
La chamana se estremeció al comprender lo que eso significaba. La oscuridad estaba lista para atacar.
El sonido siniestro de un lobo en la lejanía, respondido por otros más, confirmó los peores temores de la anciana.
—Princesa Franchesca —dijo la chamana—, no hay tiempo que perder.
No solo la chamana sintió el peligro; tambié